miércoles, 11 de mayo de 2011

Mi residencia

Como la última vez pregunté sobre qué queríais que hablara próximamente, hoy toca contar algo más sobre mi nuevo hogar, y a la próxima hablar de la universidad.

La entrada al edificio


Para empezar, os recuerdo que ahora vivo en la prefectura de Kanagawa, al sur de Tokyo, en las afueras de una ciudad llamada Kawasaki, que se encuentra entre Tokyo y Yokohama. Tengo un pequeño apartamento en una residencia de estudiantes que me ha proporcionado la universidad. La habitación es individual, aunque tenemos algunos espacios comunes, como la sala común. En la sala común podemos hacer fiestas, quedar con amigos, ver la televisión, usar internet, y lo que se tercie.


La sala común


Además contamos con juegos, un microondas, una impresora y una máquina expendedora de bebidas. Creo que el aire acondicionado no hace falta ni mencionarlo, ya que en Japón es absolutamente necesario. Las casas son hornos en verano y congeladores en invierno, y no suele haber calefacción central, así que el aire acondicionado es lo único que nos queda para sobrevivir. Eso sí, las casas aguantan perfectamente los terremotos, así que si las hacen así será por algo.


Las vistas desde mi balcón.

 Mi habitación tiene un pequeño balcón que da a la escalera de incendios. Desde ahí veo el resto de las casas, una pista de golf, y varios edificios altos al fondo. Nuestro edificio es uno de los más altos de la zona así que las vistas están muy bien.

El armario

Ya pudisteis ver en la entrada anterior cómo era la habitación más o menos, y os enseñé el futón. Pero no podíais ver el armario. En el armario me encontré una mesa amarilla plegable, una mini tabla de la plancha y un espejo de cuerpo entero, que posiblemente dejaran aquí anteriores inquilinos, así que gracias, chica con el pelo largo y rizado.

Mi habitación

Y aquí teneis una foto de mi habitación, ya con la mesita y el espejo puestos. Como veis estoy muy instalada. Sobre la mesita están mi portátil viejo, mis auriculares nuevos y un marco de fotos digital que me regalaron con el móvil (que está a la izquierda del portátil). Tendré que hacer una entrada sobre la tecnología japonesa y cómo comprarla.

Otra esquina de mi habitación


Esta es mi mesa de estudio, con el portatil nuevo, que repito, tendré que dedicarle una entrada a estas cosillas. La lámpara se enciende nada más rozarla, y un día con el vapor del baño se encendió sola. Cosas de la tecnología japonesa. Por supuesto, también están la cocina y el baño. El baño es tan normalito y pequeño que la verdad, no le he hecho ninguna foto. Es todo beige y consta de un WC, un lavabo y una mini bañera de esas en las que cabes sentado. Lo más remarcable es que el suelo del baño tiene desagüe, y que el grifo de la bañera se gira y sirve para el lavabo. Si os hace ilusión puedo subir una foto, pero no sé, es un baño... No me pareció especialmente interesante. Ah, me llevé una grata sorpresa cuando descubrí que el papel higiénico está perfumado.

La cocina

Tengo una pequeña cocina en la habitación, como ya comenté antes, y después de comprar algunas cosas, por fin puedo enseñárosla. El cazo con flores y los platos que veis ya estaban aquí cuando llegué, pero el resto es mío. Estoy especialmente orgullosa de las tazas y del estropajo de cocina con forma de rana que se coloca sobre el bote de jabón. Al apretar el bote, la rana se llena de jabón por dentro. Hace tiempo que tomé esta foto, así que tengo que admitir que ahora tengo una sartén nueva.



El frigorífico

Alguien me dijo que quería ver lo que tenía en el frigorífico, así que ahí teneis mi minúsculo frigorífico con su gran variedad de contenidos: un batido de fresa, hielos, jamón, medio melon pan, un flan, jamón york, té, zumo, leche, y sopa. No sé si os decepciona lo poco interesante del contenido, pero tampoco es que quepa mucho más.

Más tecnología japonesa
Al lado de la cocina hay un pequeño estante sobre la lavadora, y ahí he puesto las cosas para cocinar. Como veis es todo tecnología japonesa. De izquierda a derecha, un robot para hacer arroz, para hacer té y un contenedor para hacer pasta. Los dos primeros son de anteriores residentes, y el contenedor lo traje yo. Debajo está la lavadora con el famoso tambor vertical japonés.

La lavadora


Como veis es muy mona ella. Al principio no nos llevábamos bien, pero parece que por fin nos hemos hecho amigas. Eso sí, tuve que limpiarla a fondo, comprar ambientador, y cambiar los filtros. En la imagen podeis ver uno de ellos colgando. Los filtros son en realidad unas bolsitas de tela que retienen las impurezas del agua, así que tuve que cortar los que veis en la imagen y colocar los nuevos en su lugar. Pero pude hacerlo y funcionan a la perfección.


Y creo que eso es todo por ahí, si hay algo que os interese, decídmelo. Por ahora dejo pendientes para otro día las entradas sobre la universidad y la tecnología japonesa.

jueves, 5 de mayo de 2011

Kawasaki, mi nueva ciudad

Como os comentaba anteriormente, entre que llegué, pasé la aduana y tomé el tren a Yokohama me dieron las 7. El tren se fue llenando poco a poco de niños de uniforme, de colegio e instituto, que se dirigían a sus clases. He de decir que los trenes japoneses a veces hacen cosas raras. Este en concreto fue a una estación y luego volvió marcha atrás para cambiar de vía y seguir hacia el norte. En Yokohama estaban de obras, y una amable señora me ayudó a subir las maletas a mi andén. Desde ahí tomé el tren hacia Tokyo, pero yo me bajé mucho antes.

Ahora vivo en Kawasaki, una ciudad de la prefectura de Kanagawa que se encuentra entre Tokyo y Yokohama. Al parecer mi nuevo hogar es conocido en internet por celebrar en primavera este curioso festival, pero siento deciros que con tanto retraso me lo he perdido. Aunque si consigo enterarme de dónde se encuentra el templo exactamente, venden unos bonitos amuletos como estos, que seguro que todo el mundo desea como souvenir.

De todos modos hay muchas más cosas que ver y visitar, y eso planeo ir haciendo poco a poco. Por supuesto, os informaré con fotos, como debe ser.

La estación de Kawasaki y LAZONA

Mi casa está algo lejos de la estación de Kawasaki, pero me parece que es el sitio indicado para comenzar. La estación de Kawasaki es enorme y está rodeada de centros comerciales, hoteles, y oficinas. Entre los sitios más conocidos están el centro comercial LAZONA. El nombre viene de las palabras españolas lazo y zona, y dentro del edificio hay muchas cosas en español: las papeleras de reciclaje, el patio central se llama plazasol, las zonas se llaman plazas, la parte de moda, modelo street, etc.
Es agradable ver cosas en español por aquí, tan cerca de casa.

LeFRONT


Otro edificio comercial cercano a la estación, y algo más veterano es el LeFRONT, que tienen, entre otros, una tienda de marui (OIOI es una famosa tienda de ropa y complementos), y un Yodobashi camera. Al otro lado hay un edificio bastante curioso, que alberga en su interior un centro comercial, varias oficinas (entre ellas las de Toys r us), y un auditorio de música. Frente a este edificio se encuentra un curioso monumento: se trata de la fachada de una casa que sobrevivió al terremoto de Kanto y a los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.

La fachada del edificio

La salida Este es muy bonita, y da al intercambiador de autobuses, que cuenta con varias islas. Alrededor se pueden encontrar bancos, salas de juegos, y casi cualquier cosa. Sin embargo, yo vivo cerca de la nueva estación, que curiosamente parece más antigua porque es menos importante y no han construido tantas cosas alrededor.

Mi barrio

 Donde yo vivo no hay tantos edificios altos, pero sí hay muchas flores y plantas, y mucha naturaleza en general. Cerca de mi casa hay dos clubs para jugar al golf, un zoo, varios templos... parece un sitio mucho más tradicional y acogedor que la bulliciosa estación del distrito comercial. Vivo en una residencia que me proporcionó la universidad. Vivimos aquí varios estudiantes de la universidad Keio. Las habitaciones son individuales pero compartimos la sala común, y algunas cosas más. Por ahora he conocido a cuatro personas, pero no he podido hablar con ellos mucho tiempo, así que a ver si mañana, que tengo que ir por primera vez a la universidad, les veo.

La residencia

Ya era casi de noche así que se ve un poco mal, pero ahí está, con sus vidrieras rosas y todo. Mi habitación tiene un futón nuevo, y cuenta con baño individual, lavadora, balcón y una mini-cocina. La verdad, no me quejo, vivo muy bien aquí.


Mi futón


Me gusta mucho mi futón nuevo. Y mi habitación en general. He hecho limpieza a fondo y voy comprando poco a poco las cosas que necesito... Ya os iré contando. ¿De qué queréis que hable la próxima vez?

miércoles, 4 de mayo de 2011

El vuelo Barajas-Haneda

Ya llevo unos días en Japón, pero no he tenido tiempo para escribir, aunque hacía tiempo que quería contaros mi experiencia en el avión, ya que es un itinerario relativamente nuevo.
Salí el 27 por la mañana desde Madrid Barajas. Mi vuelo salía a las 7:30, así que tuve que estar en Barajas dos horas antes. No había mucho que hacer, ya que a esas horas intempestivas está todo cerrado, así que estuve dando vueltas hasta que amaneció y luego ya pudimos subir al avión y despegar.
Era un avión de Air France, y era la primera vez que volaba con esta compañía, así que me sorprendieron gratamente cuando me ofrecieron un desayuno compuesto por un croissant, zumo de naranja y té (no puedo tomar café). Más adelante nos dieron unos pequeños hojaldres rellenos de chocolate. Para ser un vuelo de dos horas, nos trataron muy bien, con periódico gratuito incluido, como en casi todos los vuelos. En Iberia son bastante tacaños, por lo que puedo ver. Empezaron con la famosa aceituna de las ensaladas, y no pararán hasta cobrar por ir al baño.

Por cierto, mucha gente me preguntaba por la nube de contaminación sobre Madrid, ya que se ve claramente desde el avión, así que le saqué una foto (después del despegue y de que se apagaran las luces de rigor, por supuesto) para vuestro disfrute personal.

Madrid desde el avión
En ese momento se veia algo rosa porque estaba amaneciendo, pero antes de eso se veía amarillento.

Y bueno, luego llegamos a París, al aeropuerto de Charles de Gaulle, donde hacía más fresco del que esperaba, y estaba todo más verde alrededor de lo que me imaginé. El aeropuerto es bastante original. Por dentro recuerda bastante a la T4 de Barajas, pero por fuera es todo de cristal y tiene formas extrañas. Me tocó cambiar de área en la terminal, y a pesar de que estaban al lado (fui de la 2F a la 2E), me tocó salir del aeropuerto y volver a entrar por otro lado. Ahora entiendo por qué los de JAL me dijeron que en media hora no me daba tiempo.

Charles de Gaulle


El camino resultó bastante agradable gracias a las cintas transportadoras rodeadas de columnas con flores, aunque era algo inquietante ver a los militares armados con ametralladoras.


El avión de JAL

El vuelo salió con un poco de retraso porque estaba repostando el avión, y luego hubo más retraso porque al haber perdido el turno, tuvimos que hacer cola para despegar, pero aproveché para dormir algo porque había madrugado mucho y tenía sueño.
En cuanto estuvimos arriba nos dieron la cena y atenuaron las luces para simular un anochecer. Ya que llegábamos a Japón a las 6 de la mañana, la idea era poder adaptarnos más rápido al cambio horario. Como total no habíamos dormido casi, todo el mundo se durmió rápidamente.

La cena a bordo


Como resultado me pasé la mitad del vuelo (unas 6 horas) durmiendo, y la otra mitad viendo películas o comiendo. Y es que por eso prefiero volar con Japan Airlines, aunque sea más caro que Lufthansa, British Airways o Air France, y es que te dan lo que quieras en cualquier momento y no te cobran nada, claro. Las azafatas estuvieron pasando cada cierto tiempo repartiendo panchitos, té, zumo, y por supuesto la cena y el desayuno. Además cada persona tiene una pantalla individual con un mando que te permite acceder al videoclub, a la música, jugar a videojuegos, ver la información de vuelo o acceder a las cámaras del avión. Tenían películas antiguas como Casablanca, documentales, anime, películas japonesas y por supuesto, las últimas películas famosas que han salido, incluyendo las ganadoras de los Oscars (The Fighter, El cisne negro, El discurso del rey, etc.), Harry Potter, Los viajes de Gulliver, y muchas más. Aproveché y me vi tres películas que tenía ganas de ver desde hacía meses.


Desayuno
Aperitivos









Más aperitivos



Cuando por fin llegué a Haneda pasé por la aduana, donde entregué el visado, me hicieron una foto y me tomaron las huellas dactilares. Fue todo muy rápido porque el avión era pequeño y no iba lleno, así que fui a por mi maleta, y luego me puse a la cola para que me inspeccionaran el equipaje, que se lo hacen a todo el mundo, japoneses incluidos. También fue bastante rápido, ya que había gente esperando, pero la última vez en Narita me rebuscaron entre la ropa y todo, y me preguntaron si llevaba animales en peligro de extinción, fuegos artificiales, pornografía o drogas. Inocente de mí, cuando me enseñaron la foto de las drogas le dije que llevaba aspirinas. Después de eso me dejó pasar.

Luego tomé el tren hacia Yokohama, ya que vivo en Kanagawa, y en algo más de una hora llegué a casa. La verdad es que me viene muy bien que hayan abierto el aeropuerto de Haneda a los vuelos internacionales, porque Narita está en Chiba, muy lejos de aquí. Desde Narita hasta Tokyo pasa el Narita Express, un tren muy rápido que conecta el aeropuerto con el centro de la ciudad. Solo ese tren tarda una hora y media, y luego en Tokyo tendría que tomar otro tren hasta aquí, así que me alegro de haber venido desde Haneda.
Eso sí, le veo una desventaja muy grande con respecto a Narita, y es que como siempre ha sido un aeropuerto para vuelos domésticos, está todo en japonés nada más salir del aeropuerto. Después de un vuelo de 12 horas y media desde París, me costó un poco recordar los kanji de las estaciones, así que supongo que a alguien que no sepa japonés le daría un patatús.
Si no sabeis japonés y vais a Haneda, recomiendo que lleveis un mapa de tren en romaji y kanji, para poder compararlo con el mapa de tren de la estación y saber cuánto os costará el billete. De todos modos los trabajadores de la estación de Haneda hablan inglés, así que irán a ayudaros. Otra cosa buena de estar tan cerca de Haneda es que el viaje a casa me costó 5€, cuando el Narita Express cuesta un montón.

Y bueno, ésa es la historia por ahora, la próxima vez os contaré cómo es mi nueva casa japonesa.

Siento subir esto con retraso, pero mi portátil está en las últimas y me he tenido que comprar uno nuevo aquí, que ya iba a hacerlo de todos modos, pero al final fue más urgente de lo que esperaba.

domingo, 24 de abril de 2011

Preparando el viaje a Japón III

Hola, siento haber estado tanto tiempo sin actualizar, pero lo cierto es que con tanto cambio me quedé un poco traspuesta. Además, también tengo que aprobar las clases aquí en España, así que me centré en eso, pero ya se va acercando la fecha de mi partida, y tengo algunas cosas que comentar.
Primero, que tuve la suerte de cambiar los euros a yens un día antes de que ocurriera lo del terremoto.
Los había pedido una semana antes, pero tardan en llegar. De hecho, casi todas las monedas tardan en llegar a los bancos, excepto las libras y los dólares, claro.

Mis yens
Estos yens en suelto los necesito para comprar ahí la comida y el billete de tren desde el aeropueto a casa. Ahora voy hasta Haneda, así que no sé muy bien cuánto me costará, pero el Narita Express que va desde el aeropuerto de Narita hasta Shinjuku es bastante caro, así que mejor ir preparada, ya que no puedo usar el Japan Rail Pass. Se necesita visado de turista (válido para tres meses) para poder usar un Japan Rail Pass, y yo tengo uno de estudiante, válido para 15 meses, como podeis ver:

Mi visado de estudiante

Sí, ya tengo el visado, claro. Al final tardó algo más de dos días, casi una semana, pero eso no es nada comparado con lo complicado que es hacerse un visado para ir a los Estados Unidos o a Rusia. Es una especie de pegatina con un plástico pegado que han colocado en una página de mi pasaporte. Y como veis, menos mal que no me han retrasado más el viaje, porque poco más y me caduca el visado. Tengo que estar en Japón antes del 14 de Mayo para poder usarlo.

Por cierto, ya estoy preparando la maleta. Como voy en plena primavera, me han dicho que ya no hace falta ningún tipo de abrigo, solo manga larga y alguna chaqueta. Aún así, yo me llevaré un jersey por si paso frío alguna noche, uno de esos "por si acasos" que decía Piedrahita que llenan las maletas cuando vamos de viaje. Llevaré, por supuesto, camisetas de manga corta para el verano que me toca pasar ahí, y pantalones de verano. Y con pantalones de verano me refiero a pantalones finos sobre todo, porque con pantalones cortos los bichos me comerían viva. Y los bichos en Japón son muy grandes como para andar jugándose la vida, por si no lo sabíais. Seguramente me ase de calor, pero ya me tengo que ir mentalizando.
Hace poco, una amiga japonesa me explicó pacientemente que una chica no debe llevar una camiseta sin mangas porque es de hombre, ni una de tirantes. Mi intuición me dice que debe ser porque es "de guarras", pero obviamente mi amiga no diría algo así. Eso sí, se mostró muy sorprendida cuando le dije que aquí en España todas las chicas llevaban camisetas de tirantes o sin mangas en verano. Todo un descubrimiento por ambas partes. Ahora me explico varias cosas de la otra vez que estuve. Por supuesto, una buena chica japonesa tampoco lleva escote, así que me temo que me asaré de calor en la universidad. Espero que el aire acondicionado sea mejor que en la mía.

Y cambiando de tema, una de las primeras cosas que voy a hacer en Japón, al día siguiente de llegar ahí, es ir al banco y comprarme un móvil.
En el banco tendré que abrirme una cuenta, para lo cual tengo un sello con mi nombre que los japoneses llaman inkan. Me tocará usarlo para firmar a partir de ahora. Aprovecharé ese momento en el banco para ingresar los cheques de viaje:

Cheque de viaje
La Universidad Keio me recomendaba llevar 1000 € en cheques de viaje para iniciar mi vida allí. Son seguros, ya que están registrados a tu nombre y los tienes que firmar tú en persona, y valen igual que el dinero, claro. Lo malo es que en yens no había, solo en dólares o en euros. En cierto modo tuve suerte de hacerlo con los euros, ya que el dólar ha bajado mucho. Aún no tengo muy claro si serán muy útiles o no, ya que están algo obsoletos (para que os hagáis una idea, el papel que tuve que rellenar no tenía euros, sino marcos, francos, liras, etc.) Además, es algo tan raro que en el banco tuvieron que pedirlo a American Express y tardó bastante en llegarles. Vamos, un numerito para pedirlos, veremos para entregarlos si es más sencillo.

Y hablando de bancos, he pedido el Crédito de Estudios Muévete de Bancaja. Es flexible, y buscando y rebuscando, era el que tenía los intereses más bajos. Eso sí, he tenido que contratar un seguro de vida y encontrar un aval y todo eso que hay que hacer en estos casos, como firmar muchos papeles por todas partes. Por ahora funciona todo muy bien, y estoy contenta con Bancaja. Esperemos que siga así.

Y bueno, ya la semana que viene me voy, así que ando un poco despidiéndome de la gente que me rodea hasta Septiembre que vuelvo, ¡aunque algunos me han dicho que irán a verme en verano!
¡A ver si es verdad!
Me sorprende pero me alegra, porque mucha gente me dice que mira que irme ahora, que estoy loca, y por más que explique que en Tokio todo es seguro, parece que lo que diga la televisión va a misa. Aunque ahora que lo pienso cada vez hablan menos de Japón por televisión. Si no pasa nada más, yo creo que en un mes la gente ya se habrá olvidado y estarán con otra cosa. Hasta dentro de un año que empezarán a sacar documentales y videos para honrar el aniversario, claro.

Siento haber hecho una entrada tan larga, pero tenía mucho que decir antes de irme.
Ya os contaré qué tal el viaje.
¡Hasta pronto!

miércoles, 30 de marzo de 2011

Cambios y más cambios

Como ya comenté en una entrada anterior, el curso universitario en Japón se ha pospuesto hasta principios de Mayo. Ya está confirmado, así que no tuve más remedio que llamar a Japan Airlines para cancelar mi vuelo. Llamé al número de teléfono de atención al cliente en inglés y en español para España, que es el 9011-74770. Rápidamente le di a inglés, porque para ser atendido en español hay que esperar un buen rato. Para mi sorpresa (y alegría) me dijeron que aunque no podían volver a cambiarlo sin cobrar una multa, sí podía cancelarlo sin coste adicional, debido al terremoto y el posterior tsunami. Aproveché para comprar online el nuevo billete, ya que ahora están muy baratos, y como resultado he ahorrado unos 30€ en comparación con el anterior billete que compré.
Habrá que esperar a cobrar el billete cancelado dentro de dos meses para ver si es verdad que no me han cobrado la multa de 150€.

La universidad Keio también ha tenido a bien enviarme unos links a páginas de la universidad donde subirán información para los estudiantes extranjeros:
Página del Centro Internacional.
Página del Centro de Estudios Japoneses.

jueves, 24 de marzo de 2011

Se pospone a Mayo el comienzo del curso en Japón

Como ya sabéis por mi entrada anterior, tuve que posponer mi viaje una semana.
Hoy he recibido otro e-mail de la residencia de estudiantes, y me han dicho que ha habido un nuevo cambio en la fecha de principio de curso.
Como veréis, en la web pone que por respeto a los afectados por el terremoto de Tohoku, se cambia el inicio del curso, que será a principios de Mayo, y me ofrecen entrar en la residencia el 11 o el 27 de Abril si lo prefiero.
Sin embargo, aún no he recibido ningún e-mail de la universidad confirmando este cambio, y no sé qué hacer.
Si lo cambio de nuevo ahora, Japan Airlines ya me cobraría una multa de 150€, así que me da algo de reparo.
Posponerlo un mes me parece mucho, pero me ahorro un mes de seguro médico y residencia, y posponerlo dos semanas me parecería más acertado, podría aprovechar para estudiar japonés además de ir haciendo el papeleo que me piden, pero no ahorro nada, casi me sería mejor ir el martes que viene y apuntarme a algún sitio durante ese mes.
De todos modos aún no puedo llamar para cambiarlo, ya que no he recibido confirmación por parte de la universidad. Y supongo que acabaré cambiándolo al 27. Ya que como dije, aunque gaste 150€ ahora, ahorraré un mes de residencia y seguro médico, que en total son casi 1000 €. Lo que pasa es que me cuesta hacerme a la idea así de sopetón.
Aún estoy entre el 11 y el 27, ¿alguien tiene algún consejo?

lunes, 21 de marzo de 2011

Preparando el viaje a Japón - Terremoto de Japón y sus consecuencias

Muchos me han preguntado por mi viaje a Japón después de que ocurriera el terremoto y el tsunami, pero ahora me llama mucha más gente preguntando si aún tengo pensado ir debido al problema con la central nuclear ed Fukushima Daiichi. He tenido que estar explicando que las noticias en España están siendo muy sensacionalistas y alarmistas, quizá porque copian a las noticias francesas.
Ha sido tal el nivel de exageración que me acabé enfadando y opté por traducir las noticias yo misma en mi blog de traducción. Hasta estuve viendo la información de los geiger, los contadores de radiación, lo cual es bastante tranquilizador.

Después del terremoto y el tsunami tuve que esperar a que me enviaran algún e-mail desde la universidad de Japón o de España para saber qué debía hacer. El martes por fin me confirmaron que debido a lo ocurrido iban a posponer el inicio de las clases y la ceremonia de entrada. Me recomendaban quedarme en el extranjero hasta que se solucionara todo. En total recibí tres e-mails, uno de ellos de la residencia, anunciando que proponían una segunda fecha para entrar, así que decidí cambiarlo. En la página web de Japan Airlines anunciaban que los billetes de vuelos que salían hacia Japón desde el 11 de Marzo hasta el 10 de Abril podían cambiarse o cancelarse sin coste alguno, así que eso hice, llamando a la central en Londres.

Otro de los e-mails me recomendaba que mirara la información para estudiantes internacionales que habían subido en la página web de la Universidad Keio. Muy completa, como veis.

A la gente que me insiste en que no vaya porque voy a morir o algo así, he empezado a mostrarles esta Llamada a la calma del blog A Japón. España sigue desaconsejando cualquier viaje a Japón, aunque también desaconsejan cualquier viaje a países donde se hayan dado brotes de gripe aviar, y recuerdan que en cualquier país pueden darse ataques terroristas, así que casi que nos aconsejan irnos a la luna. De todos modos, dejan claro que Tokio está fuera de peligro, pero que les preocupa el hecho de que algunas aerolíneas cancelen sus vuelos y nos dejen en Japón. No hay problema, si yo estaré ahí durante un año...

Por cierto, de la universidad de España hasta me han llamado para decirme que no vaya y suspenda el viaje. Pero cuando dije si lo posponía para otoño, tan solo porque me dieron esa opción, me dijeron que tenía que volver a hacer los papeles del nuevo curso, lo cual es imposible ya que estaré en el doctorado. Pero bueno, voy a ir ahora en primavera, así que eso ya da un poco igual.

En fin, mañana seguiré con la preparación real del viaje, que también tengo novedades.