miércoles, 4 de mayo de 2011

El vuelo Barajas-Haneda

Ya llevo unos días en Japón, pero no he tenido tiempo para escribir, aunque hacía tiempo que quería contaros mi experiencia en el avión, ya que es un itinerario relativamente nuevo.
Salí el 27 por la mañana desde Madrid Barajas. Mi vuelo salía a las 7:30, así que tuve que estar en Barajas dos horas antes. No había mucho que hacer, ya que a esas horas intempestivas está todo cerrado, así que estuve dando vueltas hasta que amaneció y luego ya pudimos subir al avión y despegar.
Era un avión de Air France, y era la primera vez que volaba con esta compañía, así que me sorprendieron gratamente cuando me ofrecieron un desayuno compuesto por un croissant, zumo de naranja y té (no puedo tomar café). Más adelante nos dieron unos pequeños hojaldres rellenos de chocolate. Para ser un vuelo de dos horas, nos trataron muy bien, con periódico gratuito incluido, como en casi todos los vuelos. En Iberia son bastante tacaños, por lo que puedo ver. Empezaron con la famosa aceituna de las ensaladas, y no pararán hasta cobrar por ir al baño.

Por cierto, mucha gente me preguntaba por la nube de contaminación sobre Madrid, ya que se ve claramente desde el avión, así que le saqué una foto (después del despegue y de que se apagaran las luces de rigor, por supuesto) para vuestro disfrute personal.

Madrid desde el avión
En ese momento se veia algo rosa porque estaba amaneciendo, pero antes de eso se veía amarillento.

Y bueno, luego llegamos a París, al aeropuerto de Charles de Gaulle, donde hacía más fresco del que esperaba, y estaba todo más verde alrededor de lo que me imaginé. El aeropuerto es bastante original. Por dentro recuerda bastante a la T4 de Barajas, pero por fuera es todo de cristal y tiene formas extrañas. Me tocó cambiar de área en la terminal, y a pesar de que estaban al lado (fui de la 2F a la 2E), me tocó salir del aeropuerto y volver a entrar por otro lado. Ahora entiendo por qué los de JAL me dijeron que en media hora no me daba tiempo.

Charles de Gaulle


El camino resultó bastante agradable gracias a las cintas transportadoras rodeadas de columnas con flores, aunque era algo inquietante ver a los militares armados con ametralladoras.


El avión de JAL

El vuelo salió con un poco de retraso porque estaba repostando el avión, y luego hubo más retraso porque al haber perdido el turno, tuvimos que hacer cola para despegar, pero aproveché para dormir algo porque había madrugado mucho y tenía sueño.
En cuanto estuvimos arriba nos dieron la cena y atenuaron las luces para simular un anochecer. Ya que llegábamos a Japón a las 6 de la mañana, la idea era poder adaptarnos más rápido al cambio horario. Como total no habíamos dormido casi, todo el mundo se durmió rápidamente.

La cena a bordo


Como resultado me pasé la mitad del vuelo (unas 6 horas) durmiendo, y la otra mitad viendo películas o comiendo. Y es que por eso prefiero volar con Japan Airlines, aunque sea más caro que Lufthansa, British Airways o Air France, y es que te dan lo que quieras en cualquier momento y no te cobran nada, claro. Las azafatas estuvieron pasando cada cierto tiempo repartiendo panchitos, té, zumo, y por supuesto la cena y el desayuno. Además cada persona tiene una pantalla individual con un mando que te permite acceder al videoclub, a la música, jugar a videojuegos, ver la información de vuelo o acceder a las cámaras del avión. Tenían películas antiguas como Casablanca, documentales, anime, películas japonesas y por supuesto, las últimas películas famosas que han salido, incluyendo las ganadoras de los Oscars (The Fighter, El cisne negro, El discurso del rey, etc.), Harry Potter, Los viajes de Gulliver, y muchas más. Aproveché y me vi tres películas que tenía ganas de ver desde hacía meses.


Desayuno
Aperitivos









Más aperitivos



Cuando por fin llegué a Haneda pasé por la aduana, donde entregué el visado, me hicieron una foto y me tomaron las huellas dactilares. Fue todo muy rápido porque el avión era pequeño y no iba lleno, así que fui a por mi maleta, y luego me puse a la cola para que me inspeccionaran el equipaje, que se lo hacen a todo el mundo, japoneses incluidos. También fue bastante rápido, ya que había gente esperando, pero la última vez en Narita me rebuscaron entre la ropa y todo, y me preguntaron si llevaba animales en peligro de extinción, fuegos artificiales, pornografía o drogas. Inocente de mí, cuando me enseñaron la foto de las drogas le dije que llevaba aspirinas. Después de eso me dejó pasar.

Luego tomé el tren hacia Yokohama, ya que vivo en Kanagawa, y en algo más de una hora llegué a casa. La verdad es que me viene muy bien que hayan abierto el aeropuerto de Haneda a los vuelos internacionales, porque Narita está en Chiba, muy lejos de aquí. Desde Narita hasta Tokyo pasa el Narita Express, un tren muy rápido que conecta el aeropuerto con el centro de la ciudad. Solo ese tren tarda una hora y media, y luego en Tokyo tendría que tomar otro tren hasta aquí, así que me alegro de haber venido desde Haneda.
Eso sí, le veo una desventaja muy grande con respecto a Narita, y es que como siempre ha sido un aeropuerto para vuelos domésticos, está todo en japonés nada más salir del aeropuerto. Después de un vuelo de 12 horas y media desde París, me costó un poco recordar los kanji de las estaciones, así que supongo que a alguien que no sepa japonés le daría un patatús.
Si no sabeis japonés y vais a Haneda, recomiendo que lleveis un mapa de tren en romaji y kanji, para poder compararlo con el mapa de tren de la estación y saber cuánto os costará el billete. De todos modos los trabajadores de la estación de Haneda hablan inglés, así que irán a ayudaros. Otra cosa buena de estar tan cerca de Haneda es que el viaje a casa me costó 5€, cuando el Narita Express cuesta un montón.

Y bueno, ésa es la historia por ahora, la próxima vez os contaré cómo es mi nueva casa japonesa.

Siento subir esto con retraso, pero mi portátil está en las últimas y me he tenido que comprar uno nuevo aquí, que ya iba a hacerlo de todos modos, pero al final fue más urgente de lo que esperaba.

domingo, 24 de abril de 2011

Preparando el viaje a Japón III

Hola, siento haber estado tanto tiempo sin actualizar, pero lo cierto es que con tanto cambio me quedé un poco traspuesta. Además, también tengo que aprobar las clases aquí en España, así que me centré en eso, pero ya se va acercando la fecha de mi partida, y tengo algunas cosas que comentar.
Primero, que tuve la suerte de cambiar los euros a yens un día antes de que ocurriera lo del terremoto.
Los había pedido una semana antes, pero tardan en llegar. De hecho, casi todas las monedas tardan en llegar a los bancos, excepto las libras y los dólares, claro.

Mis yens
Estos yens en suelto los necesito para comprar ahí la comida y el billete de tren desde el aeropueto a casa. Ahora voy hasta Haneda, así que no sé muy bien cuánto me costará, pero el Narita Express que va desde el aeropuerto de Narita hasta Shinjuku es bastante caro, así que mejor ir preparada, ya que no puedo usar el Japan Rail Pass. Se necesita visado de turista (válido para tres meses) para poder usar un Japan Rail Pass, y yo tengo uno de estudiante, válido para 15 meses, como podeis ver:

Mi visado de estudiante

Sí, ya tengo el visado, claro. Al final tardó algo más de dos días, casi una semana, pero eso no es nada comparado con lo complicado que es hacerse un visado para ir a los Estados Unidos o a Rusia. Es una especie de pegatina con un plástico pegado que han colocado en una página de mi pasaporte. Y como veis, menos mal que no me han retrasado más el viaje, porque poco más y me caduca el visado. Tengo que estar en Japón antes del 14 de Mayo para poder usarlo.

Por cierto, ya estoy preparando la maleta. Como voy en plena primavera, me han dicho que ya no hace falta ningún tipo de abrigo, solo manga larga y alguna chaqueta. Aún así, yo me llevaré un jersey por si paso frío alguna noche, uno de esos "por si acasos" que decía Piedrahita que llenan las maletas cuando vamos de viaje. Llevaré, por supuesto, camisetas de manga corta para el verano que me toca pasar ahí, y pantalones de verano. Y con pantalones de verano me refiero a pantalones finos sobre todo, porque con pantalones cortos los bichos me comerían viva. Y los bichos en Japón son muy grandes como para andar jugándose la vida, por si no lo sabíais. Seguramente me ase de calor, pero ya me tengo que ir mentalizando.
Hace poco, una amiga japonesa me explicó pacientemente que una chica no debe llevar una camiseta sin mangas porque es de hombre, ni una de tirantes. Mi intuición me dice que debe ser porque es "de guarras", pero obviamente mi amiga no diría algo así. Eso sí, se mostró muy sorprendida cuando le dije que aquí en España todas las chicas llevaban camisetas de tirantes o sin mangas en verano. Todo un descubrimiento por ambas partes. Ahora me explico varias cosas de la otra vez que estuve. Por supuesto, una buena chica japonesa tampoco lleva escote, así que me temo que me asaré de calor en la universidad. Espero que el aire acondicionado sea mejor que en la mía.

Y cambiando de tema, una de las primeras cosas que voy a hacer en Japón, al día siguiente de llegar ahí, es ir al banco y comprarme un móvil.
En el banco tendré que abrirme una cuenta, para lo cual tengo un sello con mi nombre que los japoneses llaman inkan. Me tocará usarlo para firmar a partir de ahora. Aprovecharé ese momento en el banco para ingresar los cheques de viaje:

Cheque de viaje
La Universidad Keio me recomendaba llevar 1000 € en cheques de viaje para iniciar mi vida allí. Son seguros, ya que están registrados a tu nombre y los tienes que firmar tú en persona, y valen igual que el dinero, claro. Lo malo es que en yens no había, solo en dólares o en euros. En cierto modo tuve suerte de hacerlo con los euros, ya que el dólar ha bajado mucho. Aún no tengo muy claro si serán muy útiles o no, ya que están algo obsoletos (para que os hagáis una idea, el papel que tuve que rellenar no tenía euros, sino marcos, francos, liras, etc.) Además, es algo tan raro que en el banco tuvieron que pedirlo a American Express y tardó bastante en llegarles. Vamos, un numerito para pedirlos, veremos para entregarlos si es más sencillo.

Y hablando de bancos, he pedido el Crédito de Estudios Muévete de Bancaja. Es flexible, y buscando y rebuscando, era el que tenía los intereses más bajos. Eso sí, he tenido que contratar un seguro de vida y encontrar un aval y todo eso que hay que hacer en estos casos, como firmar muchos papeles por todas partes. Por ahora funciona todo muy bien, y estoy contenta con Bancaja. Esperemos que siga así.

Y bueno, ya la semana que viene me voy, así que ando un poco despidiéndome de la gente que me rodea hasta Septiembre que vuelvo, ¡aunque algunos me han dicho que irán a verme en verano!
¡A ver si es verdad!
Me sorprende pero me alegra, porque mucha gente me dice que mira que irme ahora, que estoy loca, y por más que explique que en Tokio todo es seguro, parece que lo que diga la televisión va a misa. Aunque ahora que lo pienso cada vez hablan menos de Japón por televisión. Si no pasa nada más, yo creo que en un mes la gente ya se habrá olvidado y estarán con otra cosa. Hasta dentro de un año que empezarán a sacar documentales y videos para honrar el aniversario, claro.

Siento haber hecho una entrada tan larga, pero tenía mucho que decir antes de irme.
Ya os contaré qué tal el viaje.
¡Hasta pronto!

miércoles, 30 de marzo de 2011

Cambios y más cambios

Como ya comenté en una entrada anterior, el curso universitario en Japón se ha pospuesto hasta principios de Mayo. Ya está confirmado, así que no tuve más remedio que llamar a Japan Airlines para cancelar mi vuelo. Llamé al número de teléfono de atención al cliente en inglés y en español para España, que es el 9011-74770. Rápidamente le di a inglés, porque para ser atendido en español hay que esperar un buen rato. Para mi sorpresa (y alegría) me dijeron que aunque no podían volver a cambiarlo sin cobrar una multa, sí podía cancelarlo sin coste adicional, debido al terremoto y el posterior tsunami. Aproveché para comprar online el nuevo billete, ya que ahora están muy baratos, y como resultado he ahorrado unos 30€ en comparación con el anterior billete que compré.
Habrá que esperar a cobrar el billete cancelado dentro de dos meses para ver si es verdad que no me han cobrado la multa de 150€.

La universidad Keio también ha tenido a bien enviarme unos links a páginas de la universidad donde subirán información para los estudiantes extranjeros:
Página del Centro Internacional.
Página del Centro de Estudios Japoneses.

jueves, 24 de marzo de 2011

Se pospone a Mayo el comienzo del curso en Japón

Como ya sabéis por mi entrada anterior, tuve que posponer mi viaje una semana.
Hoy he recibido otro e-mail de la residencia de estudiantes, y me han dicho que ha habido un nuevo cambio en la fecha de principio de curso.
Como veréis, en la web pone que por respeto a los afectados por el terremoto de Tohoku, se cambia el inicio del curso, que será a principios de Mayo, y me ofrecen entrar en la residencia el 11 o el 27 de Abril si lo prefiero.
Sin embargo, aún no he recibido ningún e-mail de la universidad confirmando este cambio, y no sé qué hacer.
Si lo cambio de nuevo ahora, Japan Airlines ya me cobraría una multa de 150€, así que me da algo de reparo.
Posponerlo un mes me parece mucho, pero me ahorro un mes de seguro médico y residencia, y posponerlo dos semanas me parecería más acertado, podría aprovechar para estudiar japonés además de ir haciendo el papeleo que me piden, pero no ahorro nada, casi me sería mejor ir el martes que viene y apuntarme a algún sitio durante ese mes.
De todos modos aún no puedo llamar para cambiarlo, ya que no he recibido confirmación por parte de la universidad. Y supongo que acabaré cambiándolo al 27. Ya que como dije, aunque gaste 150€ ahora, ahorraré un mes de residencia y seguro médico, que en total son casi 1000 €. Lo que pasa es que me cuesta hacerme a la idea así de sopetón.
Aún estoy entre el 11 y el 27, ¿alguien tiene algún consejo?

lunes, 21 de marzo de 2011

Preparando el viaje a Japón - Terremoto de Japón y sus consecuencias

Muchos me han preguntado por mi viaje a Japón después de que ocurriera el terremoto y el tsunami, pero ahora me llama mucha más gente preguntando si aún tengo pensado ir debido al problema con la central nuclear ed Fukushima Daiichi. He tenido que estar explicando que las noticias en España están siendo muy sensacionalistas y alarmistas, quizá porque copian a las noticias francesas.
Ha sido tal el nivel de exageración que me acabé enfadando y opté por traducir las noticias yo misma en mi blog de traducción. Hasta estuve viendo la información de los geiger, los contadores de radiación, lo cual es bastante tranquilizador.

Después del terremoto y el tsunami tuve que esperar a que me enviaran algún e-mail desde la universidad de Japón o de España para saber qué debía hacer. El martes por fin me confirmaron que debido a lo ocurrido iban a posponer el inicio de las clases y la ceremonia de entrada. Me recomendaban quedarme en el extranjero hasta que se solucionara todo. En total recibí tres e-mails, uno de ellos de la residencia, anunciando que proponían una segunda fecha para entrar, así que decidí cambiarlo. En la página web de Japan Airlines anunciaban que los billetes de vuelos que salían hacia Japón desde el 11 de Marzo hasta el 10 de Abril podían cambiarse o cancelarse sin coste alguno, así que eso hice, llamando a la central en Londres.

Otro de los e-mails me recomendaba que mirara la información para estudiantes internacionales que habían subido en la página web de la Universidad Keio. Muy completa, como veis.

A la gente que me insiste en que no vaya porque voy a morir o algo así, he empezado a mostrarles esta Llamada a la calma del blog A Japón. España sigue desaconsejando cualquier viaje a Japón, aunque también desaconsejan cualquier viaje a países donde se hayan dado brotes de gripe aviar, y recuerdan que en cualquier país pueden darse ataques terroristas, así que casi que nos aconsejan irnos a la luna. De todos modos, dejan claro que Tokio está fuera de peligro, pero que les preocupa el hecho de que algunas aerolíneas cancelen sus vuelos y nos dejen en Japón. No hay problema, si yo estaré ahí durante un año...

Por cierto, de la universidad de España hasta me han llamado para decirme que no vaya y suspenda el viaje. Pero cuando dije si lo posponía para otoño, tan solo porque me dieron esa opción, me dijeron que tenía que volver a hacer los papeles del nuevo curso, lo cual es imposible ya que estaré en el doctorado. Pero bueno, voy a ir ahora en primavera, así que eso ya da un poco igual.

En fin, mañana seguiré con la preparación real del viaje, que también tengo novedades.

domingo, 20 de febrero de 2011

Bergen, Noruega

Brygge
Como decía, también estuvimos tres días en Bergen, la segunda ciudad más grande de Noruega. Si es la segunda, imagino que el resto serán pueblecitos. También es famosa porque antaño formaba parte de la Liga Hanseática. Lo que veis en la imagen son las famosas casitas de madera de Brygge, declaradas Patrimonio de la Humanidad, donde esta gente vivía.
En el edificio más grande que está al fondo se encuentran varios hoteles. Nos hospedamos en uno de ellos, un pequeño lujo del que no nos arrepentimos. Lo que más me sorprendió fue la calefacción en el suelo del baño.


Mercado del puerto
 Brygge está en uno de los laterales del puerto, que tiene forma de U. En el centro se encuentra el mercado de pescado que abre todos los días. Se puede comprar salmón fresco, ahumado, caviar, cangrejos, etc. Por un precio módico podeis almorzar un verdel marinado, un revuelto de cangrejo en su propio caparazón, y un poco de salmón ahumado sin moveros del sitio. Los vendedores son muy amables y hablan varios idiomas, así que no dudarán en intentar convenceros de que probéis su mercancía.
 No os arrepentiréis.



Centro de Bergen
Esta imagen fue tomada desde la plaza más grande de Bergen. A mis espaldas quedaba el puerto. En el centro de la plaza se encuentra un monumento a la historia noruega. El edificio rosa es un hotel/restaurante. Por la calle de la derecha se llega al teatro, mientras que por la izquierda se llega al lago Lille Lungegårdsvannet. Al fondo podeis ver una de las iglesias de Bergen. Cerca de ella se encuentran los edificios de la Universidad de Bergen y el Museo de Historia Natural. Si desde ahí descendéis hacia el lago veréis la Ópera de Bergen, el Museo de Arte, el templete de música y la estatua de Edvard Grieg..


El funicular
A Bergen también se le llama la ciudad de las siete montañas. Un guiño al apelativo de Roma. desde luego. Una de las cosas que podéis hacer en Bergen es subir en funicular a una de estas montañas, para poder ver una preciosa vista de la ciudad.
También hay en Bergen un acuario bastante interesante que cuenta con cocodrilos, caimanes, pingüinos, focas, isópodos, tiburones, tortugas, un esqueleto de ballena, y por supuesto miles de peces. Es famoso por tener el premio Guinness al pingüino más anciano del mundo. Podréis ver el premio... y al pingüino (disecado).


Museo Hanseático
De visita obligada es el Museo de la Liga Hanseática. Está en Brygge y se puede ver cómo vivían estos mercaderes. Era una especie de colonia para hombres donde también vivían sus aprendices alemanes. Se encargaban del comercio  así como de la protección de su mercancía frente a los piratas y otros ataques. La Liga llegó a ser tan poderosa que cuando le declaró la guerra a Dinamarca por la invasión de Visby (una de las 90 ciudades que pertenecían a la Liga), Dinamarca tuvo que pagar una indemnización y ceder territorios, garantizándoles el 15% de los beneficios del comercio danés y el monopolio sobre Escandinavia.


Reno

Más adelante en Brygge se puede ver un restaurante tradicional noruego, decorado con frescos, estanterías de libros y miniaturas de barcos. El lugar es un poco caro pero merece la pena. Hay varios restaurantes tradicionales en el centro de Bergen, pero éste es el que más nos gustó con diferencia. Pudimos probar el reno y el alce, y la verdad es que están muy ricos, un gran descubrimiento.
En la foto de la izquierda podéis ver el reno.
La carta está en varios idiomas, lo cual es un aliciente más para comer en este sitio.



Torre Rosenkrantz
El resto de casitas de Brygge albergan numerosas tiendas de souvenirs en su planta baja, varias de las cuales son TAX FREE, así que guardando el ticket se os devolverá el IVA en el aeropuerto cuando salgáis del país. Recomiendo visitar varias tiendas antes de comprar nada, ya que los precios pueden variar de una a otra.
Un poco más adelante veréis que al fondo hay una fortificación medieval. Se trata de la fortaleza de Bergenhus que cuenta con varios edificios. Los más famosos son la Torre Rosenkrantz que se encuentra en el exterior, y el Salón de Haakon IV que es un salón real del siglo XIII. En los alrededores de la fortaleza hay jardines y monumentos que se pueden visitar libremente, y algunos restos arqueológicos de las antiguas murallas (la de la foto data del siglo XVI).





Fiordo

Además del puerto y las montañas que la protegen del gélido viento del Norte, Bergen se encuentra situada entre dos fiordos con lo que su enclave es estratégico.
En la oficina de turismo podréis encontrar numerosos packs para visitar distintos fiordos durante uno, dos o tres días. Nosotras pedimos el de un día, y desde luego no nos arrepentimos. Acordaos de reservar con al menos dos días de antelación, porque están muy solicitados.





Cascada helada
Todos estos viajes están muy bien organizados. Te llevan sin problemas del tren al autobús, del autobús al barco, y luego de vuelta al tren. Tienes tiempo para hacer compras, y hasta detienen el tren para poder hacer fotos en las cascadas del camino. Aunque cuando fuimos no se veía mucho el agua. Supongo que el panorama en verano será muy distinto.
Mientras esperábamos a uno de los trenes en un puerto de montaña, un grupo de españoles inventaron un juego al que rápidamente se apuntaron los demás. Podéis ver mi vídeo en YouTube.
Si queréis ver más fotos de mi viaje a Noruega, podéis verlas en mi galería de deviantART.
Si alguno de vosotros ha estado en Noruega o va a ir dentro de poco, me gustaría poder ver algunas de vuestras fotos, así que si tenéis un blog o un deviantART, dejadme un link a vuestra entrada o galería.

sábado, 19 de febrero de 2011

Oslo, Noruega

Estación de tren del aeropuerto de Oslo
Mi viaje a Noruega no fue muy largo. Hacía tiempo que quería ir, así que aproveché y fui a visitar a una amiga durante la primavera del año pasado.
Mi primera impresión de Noruega se puede resumir en una palabra: espacio. Es un país cuya población es menor que la de Madrid y la diferencia es notable. La foto de la derecha muestra la estación de trenes del aeropuerto. Como veis, apenas hay gente en los andenes.
Todo lo que se veía más allá era nieve que iba fundiéndose poco a poco, de modo que se escuchaba el ruido de las gotas de fondo.


Teatro Nacional
En Noruega el aire era fresco y puro. Realmente noté mucho el cambio (a peor) cuando volví a Madrid. Apenas podía respirar debido a la contaminación, en especial por la calle Bravo Murillo, y eso que hay parques y jardines.
En la foto podeis ver el Teatro Nacional, que está en una de las plazas más importantes de Oslo. A pesar de que no hay mucha gente, las plazas y las calles son muy amplias.
Al otro lado de esta enorme plaza se puede ver el Parlamento, y a un lado el edificio antiguo de la Universidad de Oslo .



Ayuntamiento de Oslo
 No muy lejos del teatro se encuentra Aker Brygge, desde donde zarpan los barcos que visitan el Fiordo de Oslo. Hay muchos sitios donde comer o ir de compras, además del ayuntamiento, que podeis ver en la imagen de la derecha.
A pesar de su exterior, que nos predispone a ver un edificio gubernamental oscuro y lleno de oficinas, sorprende mucho su interior, donde encontramos una sala enorme y luminosa llena de coloridos frescos que decoran también las salas del piso superior. Una visita agradable y gratuita, lo cual es de agradecer porque Oslo es la ciudad más cara del mundo.

Centro del Nobel de la Paz
A un lado del ayuntamiento se encuentra el museo del Premio Nobel de la Paz, donde se expone información sobre todos los ganadores de este premio. También es gratuito.
Al otro lado del ayuntamiento se puede ver un cerro que se asoma al mar.
En lo alto de este cerro hay muy buenas vistas de la zona de Aker Brygge, y también se pueden visitar dos importantes lugares en la historia de Noruega. El primero que se ve al subir es el Museo de la Resistencia, donde se pueden ver armas, maquetas, banderas y otros objetos de la segunda guerra mundial. Son especialmente famosas las bombas, los fusiles, y el mensaje secreto grabado en papel higiénico, así como algunos objetos preparados para espiar o esconder mensajes.
En la cima se encuentra el antiguo castillo de Oslo, que se puede visitar los fines de semana.




Parque Vigeland
Otro de los sitios que hay que visitar en Oslo es el enorme Parque Vigeland, que está decorado por estatuas del famoso escultor noruego Gustaf Vigeland, que ideó este parque como una especie de museo donde exponer las edades del hombre.
La de la foto de la derecha es una de sus composiciones más famosas
Podeis ver que hay una cantidad inusual de gente según los estándares noruegos.
Dentro del mismo parque está el museo de la ciudad de Oslo, pero no tuve tiempo de visitarlo así que no sé cómo es.


Palacio Real
No muy lejos del parque se encuentra el Palacio Real, donde vive la Familia Real de Noruega. Se puede visitar algunos días solamente. Lo que sí se puede ver todos los días es el cambio de la guardia enfrente del palacio.
El palacio está muy cerca de la plaza donde se encuentra el Teatro Nacional y el famoso Gran Café donde desayunaba y leía el periódico Henrik Ibsen todas las mañanas.
La casa de Ibsen tampoco está muy lejos del palacio. Se puede visitar por dentro y en la planta baja hay un museo sobre el famoso dramaturgo.


Holmenkollen
La zona montañosa del Holmenkollen, que se encuentra al lado de Oslo, es digno de visitar, y se puede llegar muy fácilmente. En verano hay un tren que sube hasta la cima, y el resto del año se puede ir en autobús.
Desde ahí se puede ver una preciosa panorámica de Oslo y su fiordo. Si bajas andando te encontrarás con una de las pocas iglesias de madera que se conservan en Noruega, y con la famosa plataforma de saltos de esquí.
Un poco más abajo hay otra parada de autobús.
Realmente no se tarda mucho, es una excursión que dura una mañana como mucho.


Cementerio Memorial
 En la imagen de la izquierda podeis ver el cementerio memorial de Oslo, un camposanto dedicado a las personalidades noruegas más eminentes. Entre sus tumbas hay militares, aristócratas, pintores y escritores. Los más famosos son Henrik Ibsen, Edvard Munch y Bjørnstjerne Bjørnson.
El Museo de Munch se encuentra algo lejos del centro. En él se pueden ver numerosos cuadros y bocetos y varias versiones del cuadro El Grito, aunque la versión más famosa se encuentra en la Galería Nacional junto a otras muestras de arte noruego.



Vikingskipshuset
Aproveché dos días de mi estancia en Oslo para visitar museos, y aparte de los ya mencionados, me dio tiempo a ver el Museo de Historia, que tiene ropas y objetos de todas las culturas del mundo. Es gratuito y está al lado del edificio de la Universidad de Oslo, pero lleva tiempo verlo todo y realmente sobre Noruega no hay mucho.
También pertenece a la Universidad, aunque está algo lejos, el Museo de los Barcos Vikingos (imagen a la derecha), algo que sí que no os debéis perder.
Este museo y varios otros se encuentran en una zona a la que se puede llegar en autobús o en barco.


Folkemuseet
Luego fui al enorme Folkemuseet donde pasé varias horas paseando por calles de distintas épocas. Como veis, es un museo al aire libre, lleno de casas noruegas, para mostrar cómo se vivía en Noruega desde la época vikinga hasta nuestros días.
El museo cuenta además con jardines, graneros, una exposición sobre la cultura Sami, e incluso una iglesia de madera.
No os podeis imaginar lo nerviosa que estuve, andando sola durante horas por este curioso museo, ya que no sabía dónde se suponía que debía entrar y dónde no.



Fram
Desde el museo anterior tuve una buena caminata hasta el museo del Fram y varias veces pensé que me había perdido, aunque llegué sana y salva. Es un edificio triangular construido alrededor del navío con el que Roald Amundsen llegó al Polo Sur. En la imagen podeis ver la estatua del explorador frente al barco, que también fue utilizado en la Expedición al Polo Norte.
Es el barco de madera que ha llegado más al Norte y más al Sur.
También se puede ver por dentro, aunque tengo que advertiros que ví a algunas personas huyendo de la bodega, ya que está muy oscuro y a alguien se le ocurrió la feliz idea de poner un sonido ambiental un tanto tétrico, con ruidos y silbidos extraños.
Además de lo que parecía el gemido de un animal moribundo, pero debe ser un reno en celo o algo así.
Si no os lo creéis, podéis ver los vídeos que he subido a youtube:
El descenso a la bodega.
La bodega del Fram.
Podéis dejar vuestros comentarios.

Kon-tiki
Detrás del Fram está el sitio donde para el barco de vuelta al centro de Oslo, pero si os interesa, justo al lado del Fram está el museo Kon-tiki, que es pequeño y se ve rápido.
El tema de este museo es las famosas expediciones del aventurero Thor Heyerdahl. En este museo se pueden ver los barcos originales Kontiki y RA II con los que navegó largas distancias en el Pacífico y el Índico para demostrar que las antiguas civilizaciones habían podido emigrar en barco para asentarse en islas del Pacífico, como por ejemplo la Isla de Pascua.
En la imagen se puede ver uno de los barcos de papiro de las expediciones. El museo también alberga una réplica de un moái grande, un moái original más pequeño, y una sala audiovisual que proyecta el documental que filmaron de forma ininterrumpida. A la salida de la sala audiovisual podréis ver el Óscar que obtuvieron al Mejor Documental.


Oslo Opera House

Y para terminar, no debemos olvidar visitar el edificio de la Ópera de Oslo, que está muy cerca de la Estación Central de trenes.
A pesar de lo caro que resulta Oslo es un viaje que recomiendo a todo el mundo.
Si queréis ver más fotos de mi viaje a Noruega, podeis visitar mi galería en deviantART.
Si queréis más información sobre Oslo, visitad esta web: visitOSLO.

Próximamente os hablaré sobre mi excursión de tres días a Bergen.